EL RATONCITO MITJONET
Dedicado a la pequeña Ariadna Priante Francès

© 2005 Estrella Cardona Gamio

Catalán|Mapa|Index


Copyright dibujo: ADOLF 2005 2 La señora de Pollastre

Caminando, al medio día se detuvo muy cansado para tomar un bocado y luego, tal vez, hacer una siestecita, porque la pasada noche, no había pegado ojo de tan nervioso como estaba.

Se puso a roer una raíz dulce que llevaba en el zurrón y la mitad de una almendra, y al terminar quiso echarse bajo la sombra de una planta muy bonita. Empleando por almohada la cáscara hueca de una bellota que sobresalía medio enterrada bajo la hojarasca, iba a cerrar los párpados cuando de súbito una voz ronca que parecía acatarrada, le dijo en el oído:

-¿Qué haces tan solo por aquí, ratoncillo?

Mitjonet, asustado, dio un bote buscando con los ojitos a quien de esta manera le hablaba.

Delante de él había un ave muy grande nunca vista antes por Mitjonet.

-Yo... Yo... soy el hijo mayor de los señores Cuagrisa y me llamo Mitjonet, servidor de usted...

-¡Ko, ko, ko!... –dijo el ave desconocida- Yo soy la señora de Pollastre.

-¡Pío, pío, pío!...

La conversación acababa de ser rota por la llegada de una nidada de polluelos todos amarillos, pequeños y suaves como bolitas de algodón.

-¡Mamá, mamá!... –gritaban alborotando.

-¿Qué queréis, hijos? –preguntó toda orgullosa la señora de Pollastre, porque, verdaderamente, sus hijitos eran lo que se dice de lo más lindo.

-¿Quién es éste? –piaron curiosos.

-Un ratón que se llama Mitjonet, y que mucho me parece que no sabe en donde ha ido a caer.

-¿Y dónde he ido a caer? –quiso saber Mitjonet un poco asustado porque no veía alrededor suyo nada que pudiera ser malo para él.

-¡Ko, ko, ko! –cacareó la señora de Pollastre haciéndose la que lo sabe todo de la vida-. En esta granja, pequeño, hay un personaje que se llama Bigotis y al que le gustan mucho los ratones...

-¡Oh, qué bien, entonces seremos amigos! -la interrumpió muy contento Mitjonet.

-¡No seas bobo, ratoncillo, si le gustan es para comérselos! –agregó la señora de Pollastre algo molesta por la buena fe de Mitjonet, que para ella no era más que simpleza- Bigotis es un gato.

-¿Un gato? –repitió aterrado Mitjonet.

-Eso mismo, un gato... ¡No me digas ahora que no sabes lo que es un gato!

-Nunca he visto ninguno, pero mis papás ya me habían advertido de que los gatos son unos monstruos enormes con colmillos como ramas de árbol.

-Sí, algo parecido. ¿De dónde vienes que nunca has visto un gato?

-De mi casa, en el bosque, cerca de los Turons de la Farigola. He salido para ver mundo y aprender a ser un ratón de bien.

La señora de Pollastre pensó:

-“Poco mundo verás tú como Bigotis te atrape” –y continúo en voz alta-.Me caes bien Mitjonet, pero será mejor que tomes las de Villadiego ahora mismo si no quieres conocer a Bigotis.

-Le haré caso, señora de Pollastre, pero antes de que me vaya, ¿podría decirme cuál es la dirección más adecuada para no tropezarme con el gato?; yo no conozco estas tierras.

De improviso, y como eran los últimos días de la primavera, se puso a llover a cántaros y la señora de Pollastre y su nidada desaparecieron bulliciosamente dejando solito al pobrecillo Mitjonet.

 

Inicio
© C. CARDONA GAMIO EDICIONES 2005/2006 -EL SERIAL-