MADE IN JAPAN


A finales del siglo XX, los japoneses inventaron un reloj de pulsera que estaba garantizado por un millón de años.

Transcurrido casi todo ese tiempo ya no había humanidad y el planeta era no más un erial girando en torno a un sol decadente.

Entonces descendieron a la Tierra unas naves de otros mundos cuyos tripulantes sólo encontraron entre el polvo a los infatigables relojes.

He aquí el informe que enviaron a su patria de origen:

PLANETA EXTINTO EN EL QUE AÚN SUBSISTE UNA POBLACIÓN DE PEQUEÑOS ROBOTS.

RETRANSMITEN INCESANTEMENTE UN MISMO MENSAJE QUE INTENTAREMOS DESCIFRAR.

EL MENSAJE EMITE ESTE PARTICULAR SONIDO: ¡TIC, TAC, TIC, TAC...!
 
 


LA LUNA